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  3. 4 mamparas de ducha ideales para tu baño | Reforma tu baño
mampara para ducha

Las mamparas de ducha, funcionalmente, se necesitan para evitar que el agua de la ducha se salga fuera del plato cuando se utiliza. Son, a la vez, una puerta y una pared de un ambiente muy específico, de ahí que tengan un nombre distinto. Además de esto, también es importante escoger bien cuál se coloca a nivel estructural, de accesibilidad y decoración. Sigue leyendo todo el artículo para convertirte en un experto y poder elegir la que mejor quedaría en tu baño al realizar esa reforma soñada. Queremos que tomes la mejor decisión.

Ventajas de las mamparas sobre las cortinas

Antes de meternos en la información más específica, queremos hablarte de las bondades de las mamparas, por si se te ocurre que una cortina igual no es mala idea.

  • Son más higiénicas. Pueden desinfectarse fácilmente con un producto apto y un trapo. Las cortinas de ducha, con el tiempo, retienen la humedad y pueden ser una fuente de hongos.
  • Son duraderas. Las cortinas de ducha se quitan y se ponen. Las mamparas, bien elegidas, son atemporales. Son algo que disfrutar sin pensar en la siguiente.
  • Evitan, con toda seguridad, que se salga agua mientras uno se ducha. Cumplen su función y lo hacen de forma eficiente, mientras que con la cortina siempre está la posibilidad de que esté mal puesta y el agua acabe por el suelo de todo el baño.
  • Hacen que el baño parezca más grande al ser de cristal. Las cortinas siempre consiguen reducir el espacio independientemente del estampado o de si están echadas o no.
  • Te ayudan a tener todo recogido. Las mamparas consiguen que algo que pudiese ser una desventaja, como lo es que se vea el interior del baño cuando no queremos, sea algo bueno. Ya que las visitas pueden ver qué champús y jabones utilizas, seguro que los mantendrás ordenados.

Tipos de mamparas de ducha según la ubicación del plato

Esto es lo primero en lo que se ha de fijar uno para entender qué tipo de mampara requiere. A veces, durante la reforma, no se puede cambiar la ubicación del plato por la salida de agua, pero sí que se puede adaptar la mampara nueva a las necesidades que se tuviesen. Se pueden distinguir esencialmente dos tipos de mamparas atendiendo a esta clasificación.

Mamparas de ducha frontal

Cuando el plato de ducha está entre tres paredes, solo hace falta cerrarlo del resto del baño con una más. Y esta siempre será recta, al igual que lo sería una puerta. Más adelante te explicamos como se puede escoger un tipo más específico de esta clase de mamparas.

Mamparas de ducha angular

Este tipo de mampara se pone cuando se ha de formar un ángulo porque solo hay dos paredes que lindan con el plato de ducha y se quiere crear una curva o dos rectas para completar ese cuadrado o rectángulo de cuatro paredes. Generalmente, estos platos de ducha están en las esquinas del baño.

Mamparas de ducha según su tipo de abertura

Después de elegir según la ubicación del plato, se puede ir un paso más allá en encontrar esa mampara perfecta al querer que estas puertas se abran de una forma u otra. Dentro de esta clasificación encontramos cuatro tipos.

Mampara fija

Es la más distinta del resto y hay quien no la ve como una mampara realmente, ya que no hace las veces de puerta, sino que fomenta una abertura. En las duchas en las que se hace esquina, se pone una hoja de cristal para crear una tercera pared y no se pone ningún sistema para que haga de puerta. Por lo general, al ser duchas rectangulares, el agua no llega a salirse por la abertura. Se la llama fija porque no se abre ni se mueve de ninguna forma. Igualmente, se trata de un cristal muy específico para baños, ya que así se facilita su limpieza.

Hay que entender que este tipo de mamparas son útiles para personas mayores o para aquellas con diversidad funcional, ya que las puertas son obstáculos para ellas.

Mamparas de ducha correderas o corredizas

Cuando existe un sistema de rodamientos que se deslizan sobre una guía hablamos de puertas correderas. Aquí se introduce el mismo sistema, pero de cristal. Las guías pueden estar en la parte superior, inferior o en ambas. Son las que más se utilizan por la facilidad del sistema. Una parte de la mampara queda recogida sobre la hoja de la otra permitiendo la entrada. En muchas ocasiones son corredizas por los dos lados, pero siempre hay una parte de la hoja que tapa el hueco. Este tipo de mampara se combina con las de tipo angular, especialmente con las curvas o semicirculares.

Uno de los inconvenientes de este tipo de mampara es que el exceso de suciedad, pelos y jabón puede afectar a la movilidad si se quedan atascados en los rodamientos o las guías. Esa parte es más complicada de limpiar.

Abatible

La mampara abatible es como cualquier puerta. Requiere de un baño bastante grande para poder abrirla y entrar. Lo bueno de este tipo de mamparas es que no es un impedimento para la accesibilidad porque no hay un escalón inferior ni nada que sujete la mampara. A nivel decorativo son las más elegantes, ya que pueden ponerse perfiles de varios materiales y colores, así como en los pomos.

Plegable

Pueden crear dos pliegues, tres o cuatro incluso. Son minimalistas y muy fáciles de limpiar, ya que pueden moverse a placer. No dificultan en exceso la accesibilidad al baño, debido a que se pliegan sobre el espacio y quedan recogidas sobre una de las paredes de la ducha, dejando todo el hueco para entrar. El inconveniente que tienen es que suelen ser más caras, pero también son, sin duda, las más eficientes de todas.

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